Dependencia

“Deslegitimar al sector de las residencias es faltar al respeto a las familias, a los mayores y a todos los que trabajamos por los dependientes”

LAS ASOCIACIONES DE DEPENDENCIA LARES Y ACALERTE MUESTRAN SU MALESTAR ANTE LA FALTA DE VERACIDAD EN LOS DISCURSOS VERTIDOS POR ALGUNOS CANDIDATOS EN EL DEBATE DE LOS QUE OPTAN A LA PRESIDENCIA DE LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN.
MENSAJES QUE ATENTAN CONTRA LA DIGNIDAD DE LOS CIUDADANOS DE MÁS EDAD DE LA REGIÓN, DE SUS FAMILIAS Y DE LOS PROFESIONALES DE LOS SERVICIOS SOCIALES.

La Federación Empresarial de Atención a la Dependencia de Castilla y León Acalerte y la Asociación de residencias y servicios de atención a los mayores -sector solidario- (Lares) quieren expresar públicamente su malestar por las expresiones de algunos partidos políticos de desconocimiento real sobre cuál es la realidad de las personas mayores en Castilla y León en el debate político de ayer, pone en duda el Cuarto Pilar del Estado de Bienestar.

Las palabras de representantes políticos que pretenden ostentar cargos de responsabilidad, como la presidencia de la Junta de Castilla y León, en la que se habla con gran irresponsabilidad de un sector que lleva años adaptándose a las PERSONAS refleja una falta de compromiso con los ciudadanos de más edad y de sus familias.

El propio lenguaje refiriéndose a las personas mayores como “un anciano poquito demenciado que pierde todas las referencias cuando acude a una residencia”, como decía el señor Igea, es desconocer que en Castilla y León llevamos más de 10 años innovando en un modelo de atención centrada en la persona en el que vive como en su propia casa, como él o ella decida vivir.

Hablar de que las familias recluyen en un sitio donde se “abandona” y se “demencia cada vez más y se deja a su suerte a las personas mayores” según la Organización Mundial de la Salud es acusarlas de maltrato, tanto institucional como en el entorno familiar y eso no puede ser admisible.

Este tipo de declaraciones que nos llevan a los modelos centrados en la beneficencia, impersonales y hospitalarios sólo lleva a lamentar la actitud de ignorancia sobre el trabajo de progresión realizado pensando sólo en las PERSONAS MAYORES por el sector. Labor desarrollada con independencia del grado de dependencia que posean o de quien preste el servicio. Mientras unos hablan de pacientes, nosotros hablamos de mayores… de Juana, Luisa, Eusebio o Don Francisco.

Que los centros dejaron de ser hace mucho tiempo lugares cerrados y son el núcleo de la actividad de muchos barrios y de los pueblos. Son lugares abiertos a todos los vecinos, desde niños a centenarios que viven en sus casas y acuden sólo cuando quieren: a comer, lavar la ropa, a fisio, talleres cocina, musicoterapia, terapia ocupación, salas multisensoriales, terapias con animales, encuentros intergeneracionales, y que cuando lo desean o lo requieren cambian su lugar de residencia.

Que las residencias son los lugares que luchan contra la España vaciada. El 80 por ciento de los servicios para personas mayores se encuentran en el ámbito provincial y en muchos casos, los centros residenciales, son la única empresa de los municipios, generando empleo directo, profesionalizado, especializado, a jóvenes y mayores de 55 años y principalmente femenino, lo que logra crear arraigo en la tierra y eso es otro valor social añadido.

La independencia de las personas mayores está en poner por encima sus intereses y según recoge la Ley de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia lo mejor para eso son las Prestaciones Vinculadas al Servicio, ayudas directas al mayor para que decida donde quiere vivir su vida (en su casa, en su pueblo, centro de día, residencia, ayuda a domicilio, teleasistencia,… pongamos al mayor de un vez en el centro de su vida, que decida donde quiere estar y que sea atendido siempre por servicios profesionales, pero que decida el propio usuario.

La mayor medicina contra el desconocimiento: ir a los centros, conocer cómo
trabajan, mirar a los ojos de las familias y decirles a la cara lo que expresaron en el debate, y decirle a los profesionales que tratan con absoluto respeto, profesionalidad y vocación a las personas mayores que su trabajo no es digno.

Desde Acalerte (Federación Empresarial de Atención a la Dependencia de Castilla y León) y Lares (Asociación de residencias y servicios de atención a los mayores -sector solidario-) queremos poner en valor a los más de 25.000 personas que trabajan en las Residencias de Mayores en Castilla y León atendiendo a más 45.000 personas y a todas las familias que forman parte del día a día de los centros, nos tenemos que centrar en que el servicio sea excelente, que pase todos los controles de calidad, que nadie se quede fuera por su capacidad económica o su historia social en definitiva que sea como nos gustaría que nos atendiesen a nosotros independientemente de que sea público, religioso o mercantil.

Aumenta el servicio de ayuda y comedor a domicilio en 2018

TELEASISTENCIA_1En la atención en servicios sociales básicos se mantiene la dependencia y la red de familias vulnerables, en este último caso con un incremento de segundas y terceras ayudas que se conceden por emergencia

La atención a la dependencia y a la red de familias vulnerables son dos de los pilares básicos de los servicios sociales esenciales que se prestan desde el Ayuntamiento de Ávila. Un trabajo en el que se ve que durante los últimos años ha habido aumento en los servicios de ayuda a domicilio, comedor a domicilio y teleasistencia domiciliaria.

En el primer caso se observa un incremento constante desde 2014, año en el que se contaba con 540 usuarios en ayuda a domicilio mientras que en el último año se llegó a los 649. Es un «incremento positivo», reflexiona la teniente de alcalde de Servicios Sociales, Patricia Rodríguez, que en este caso supera el 20 por ciento. Explica la representante municipal que «nunca se han planteado generar lista de espera a pesar de que hay más usuarios y más horas de atención». Y ello a pesar de que se presta servicio a las personas de nivel cero no incluidas en la Ley de Dependencia con el derecho subjetivo y que aquí pueden recibir la ayuda en función de sus necesidades.

El aumento de los últimos años no se ve únicamente en el número de usuarios sino también en el incremento de las horas y del coste del servicio, que ya se situó en 2018 en más de 1,6 millones de euros con un ‘precio’ de 15,28 euros la hora.

En cuanto al comedor a domicilio, a pesar de ser «muy delicado», se ve que también aumentan los usuarios por lo que este incremento habla, dice Patricia Rodríguez, «de que el grado de satisfacción de los usuarios es bueno».

En cifras, durante 2018 se contabilizaron 186 usuarios de este servicio por los 126 de 2014. También en este caso se ha ido viendo un aumento año a año, que se traduce en el número de comidas que superaron las 43.000 en 2018 con un coste por unidad de 5,46 euros y un coste total que supera los 235.500 euros.

En esta atención a la dependencia no se puede olvidar la teleasistencia domiciliaria en cuya última licitación, que correspondió a Cruz Roja, ya se encaminaba a una «teleasistencia más avanzada según las necesidades del usuario». Esto significa que en algún caso, las personas mayores o dependientes optan por tener el pulsador y recibir la llamada del profesional porque «lo consideran suficiente porque se sienten seguros», pero también hay otros «aparatos más modernos con nuevas tecnologías por ejemplo con sensores de diferente tipo que se pueden implantar y estar más controlados». Este «es el futuro», señala Patricia Rodríguez.

En la teleasistencia domiciliara se llegó el pasado año a 295 usuarios. En este caso no se ve un incremento tan importante como en los apartados anteriores puesto que ya en 2014 eran 277. Es más en este caso el coste total se ha reducido de 54.000 a poco más de 41.000 euros.

familias vulnerables

La otra parte de la atención se realiza en el apoyo a la red de familias vulnerable donde destacan las ayudas a estados de necesidad, las conocidas como ayudas de emergencia que se pueden conceder a una familia cuando tiene una necesidad en un momento determinado.

Se trata de una partida «muy importante» para el Ayuntamiento y es por ello que aunque se hace una consignación al principio se realizan las modificaciones necesarias para que se cuente con fondos.

Respecto a la evolución en esta legislatura se ve que se ha producido un descenso, de 788 en 2014 a las 685 en 2018. Señala Patricia Rodríguez que esto se debe a que hubo un pico «muy importante con la crisis pero va bajando su número». Sin embargo, sí que se nota que hay un aumento de segundas y terceras ayudas concedidas a una familia lo que permite atender «más frecuentemente» ante necesidades, lo que también se ve en que el importe prácticamente no ha bajado. Es porque «en esta situación, lo que se necesite», señala la teniente de alcalde de Servicios Sociales.

Es cierto que aunque el número de usuarios ha bajado, prácticamente con cien menos que hace cuatro años, la influencia en el presupuesto es mínima y si entonces era de unos 343.000 euros en el último año ha superado los 329.000.

Fuera del acuerdo marco con la Junta de Castilla y León también se mantienen otras ayudas como es el caso de las que hay para agua, IBI y basura.

En las ayudas del agua, se cuenta con una tarifa social mientras que el IBI y la basura se subvenciona. En datos, se ve que si bien las ayudas a IBI y basura bajan respecto a los dos últimos años (de 271 en 2016 a las 206 en 2018) sí que hay aumento desde las 123 que había en 2014.

En el caso de la tarifa social del agua, el número de ayudas fue de 184 en 2018.

En cuento a la oferta de alojamiento alternativo, se contabilizaron 254 usuarios en 2018 que usaron este servicio 290 noches y con 266 comidas. El coste se acercó a los 16.000 euros.

Fuente diario de ávila

En Valencia el servicio de teleasistencia de la Diputació ayuda a 26.000 personas

TELEASISTENCIAPilar Lázaro vive sola en su piso de Benetússer desde que falleció su marido. Gracias “al botón rojo”, como ella lo llama, Pilar sabe que tan solo con pulsarlo va a recibir ayuda inmediata, “así yo estoy más tranquila y mi familia también”, afirma. Pilar es una de las beneficiarias del servicio de teleasistencia que ofrece el área de Bienestar Social de la Diputació de València, a través de la empresa Atenzia.

El servicio está concebido para ayudar a personas mayores de 70 años o de 65 si tienen un grado de discapacidad del 65%, que vivan solas o con otras personas con el mismo riesgo físico o psicosocial. Más de 26.000 personas se han beneficiado de este servicio de comunicación y emergencia desde 2015, coincidiendo con el inicio de la legislatura.

El servicio de teleasistencia consiste en la instalación en el domicilio del usuario de una unidad de control remoto que pueden activar estas personas mayores, con movilidad reducida y que habitualmente viven solas en caso de necesitar auxilio. Estos dispositivos comunican con una central receptora, la de la empresa Atenzia, atendida por personal especializado para dar respuesta adecuada a la crisis presentada, bien por sí misma o movilizando otros recursos humanos o materiales, propios del usuario o existentes en la comunidad.

Con sólo apretar el botón de un pulsador portátil, los más de 17.000 usuarios con los que cuenta actualmente el servicio pueden entrar en contacto verbal “manos libres”, las 24 horas del día y los 365 días del año, con este servicio de atención telefónica subvencionado por la Diputació de València, a través del área de Bienestar y Salud que dirige la diputada Mercedes Berenguer.

Un servicio, en el que colaboran la corporación provincial y los ayuntamientos, que cuenta además con dispositivos periféricos y de seguridad como sensores que detectan fuego, humo y gas en los domicilios de los usuarios. A su vez, y bajo supervisión e indicación de los trabajadores sociales de los municipios, los usuarios pueden disponer de pulsadores especiales, dispositivos de movilidad y pasividad y periféricos de teclas grandes, si resulta oportuno.

Desde 2015, los operadores del servicio de teleasistencia han instalado más de 5.000 dispositivos periféricos en hogares de la provincia, entre los que destacan los 1.857 detectores de fuego y humo, los 1.589 de teclas grandes y los 1.048 que alertan de posibles fugas de gas.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

En paralelo a la prestación del servicio, la Diputació ha puesto en marcha un programa de actividades complementarias que tienen como objetivo favorecer el envejecimiento activo y saludable de las personas mayores que solicitan la teleasistencia. En 2018 se organizaron 75 actividades para los usuarios del servicio a lo largo de la provincia, haciendo partícipes a todas las comarcas y para este 2019 están previstas 80. Estas actividades son comunicadas a los usuarios de manera directa a través de sus terminales y pueden confirmar su asistencia en la misma llamada.

Más de 2.000 personas han participado en charlas de seguridad en el domicilio, talleres de prevención de caídas, programas para activar la memoria, actividades de gerontogimnasia y paseos saludables, entre otras actividades complementarias al servicio de teleasistencia, que puede solicitarse en el ayuntamiento en el que esté empadronada la persona que necesite esta ayuda.

 

Fuente: VALÈNCIA EXTRA

La residencia mixta para personas mayores de la Junta en Segovia dispondrá de más de 150 plazas completamente adaptadas para dependientes

_consejeraLa consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, ha visitado la residencia mixta para personas mayores titularidad de la Junta en Segovia, un centro en el que se está desarrollando un importante proceso de adaptación al nuevo modelo residencial de atención centrado en la persona.

Para esta reconversión de plazas de válidos en plazas aptas para personas dependientes, la Junta ya destinó en una fase inicial de reforma cerca de 1,5 millones de euros, a los que se han sumado otro medio millón de euros en 2018. Alicia García ha avanzado que la intención es seguir transformando todo el espacio de la residencia para que finalmente pueda disponer de más de 150 plazas para personas dependientes con espacios organizados en unidades de convivencia.

En la actualidad, la residencia cuenta con son 84 plazas para personas dependientes y con una plantilla de 107 trabajadores. Para la reconversión de esas 84 plazas en plazas para dependientes, la Junta destinó 1,5 millones de euros. Junto a esto, este centro ofrece en la actualidad 41 plazas de estancias diurnas dirigidas a mejorar y mantener el nivel de autonomía personal de las personas mayores y de un servicio de actividades de envejecimiento activo.

En este último año, la Junta ha dado un paso muy importante en su apuesta de futuro por este centro, destinando 530.000 euros al desarrollo de unas obras fundamentales de cara a poder seguir adaptando un centro al nuevo modelo de atención centrado en la persona.

Adaptaciones en 2018 que ponen las bases de la reconversión del centro

La residencia mixta para personas mayores de la Junta en Segovia fue concebida hace más de 40 años con plazas únicamente destinadas a personas válidas. Tras la reconversión que la Junta inició en este centro hace unos años, que permitió crear esas 84 plazas adaptadas a personas dependientes, en 2018, la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades ha realizado unas obras que suponen la base que permite avanzar en este proceso de reconversión de plazas y que implican una apuesta de futuro por la mejora de un centro cuyo objetivo es, por un lado, que todas sus plazas estén adaptadas y sean aptas para personas dependientes y, por otro, que todas esas plazas acaben estando configuradas en unidades de convivencia.

Las unidades de convivencia son una forma de organizar el espacio en los centros residenciales, con unidades o zonas en las que conviven un máximo de 16 personas, y que permitan acercarse lo máximo posible al concepto del hogar familiar y dan un paso más en la personalización de la atención a las personas.

En este sentido, en las obras de 2018 se ha reubicado y mejorado la zona de fisioterapia y de actividades ocupacionales, se han instalado mamparas en espacios comunes posibilitando la separación de espacios -en el salón de actos se ha creado una zona de estas que hasta ahora no existía-, se ha instalado un nuevo ascensor accesible, se han creado dos aseos adaptados, se han ampliado las dimensiones de puertas y pasillos y se han eliminado desniveles.

Junto a esto, se ha mejorado notablemente la eficiencia energética del edificio instalando un nuevo sistema de calefacción por suelo radiante y tecnología de aerotermia que lo hace más eficiente y sostenible, además de renovar la carpintería exterior del centro y de sustituir parte de las cubiertas de la planta baja.

La mixta de Segovia será referente en una atención de calidad

Alicia García ha avanzado que las obras de 2018 permiten dar nuevos pasos en el trabajo de la Junta por este centro de Segovia. La consejera ha adelantado que en 2019 está prevista la licitación de un proyecto en la zona que en la actualidad no está ocupada por los residentes, cuyas obras se iniciarían en 2020, y a las que la Junta destinará unos dos millones de euros, para crear las primeras cuatro unidades de convivencia en este centro.

Una vez que finalice esta intervención, la previsión es continuar con la implantación de unidades de convivencia en la zona que ya está reconvertida y adaptada con esas 84 plazas para dependientes, lo que acabará transformando esta residencia en un centro organizado íntegramente en unidades de convivencia similares a un hogar y con todas sus plazas, más de 150, adaptadas para personas dependientes.

Con estas actuaciones la Junta de Castilla y León refuerza su compromiso con las personas mayores dependientes de Segovia, además de cumplir el compromiso derivado de los acuerdos con el Diálogo Social de reconvertir las plazas que inicialmente fueron concebidas para personas válidas a plazas para personas dependientes en las residencias públicas.

Fuente: NOTICIASDE

La devolución del Presupuesto frustra un aumento significativo de la partida dedicada a la dependencia

dependenciaLa devolución del proyecto de Presupuesto General del Estado de 2019 al Gobierno por parte del Congreso en la votación de totalidad ha dejado sin efecto el anunciado incremento en las partidas dedicadas a la dependencia, inversiones en distintos territorios y especialmente en Cataluña, donde iban a aumentar especialmente, y una serie de modificaciones de impuestos, entre ellas la subida del impuesto al diésel.

Al caer el proyecto presupuestario, quedan en el aire las distintas modificaciones tributarias con las que el Gobierno buscaba aumentar un 9,5% la recaudación, hasta los 227.356 millones de euros, y que ahora el Gobierno tendrá que decidir si aprueba a través de decretos ley.
En el Impuesto de Sociedades, los Presupuestos contenían un tipo mínimo del 15% sobre la base imponible para grandes empresas (del 18% para las entidades financieras y de explotación de hidrocarburos) y una rebaja de dos puntos, hasta el 23%, para las compañías que no alcanzan una facturación de un millón de euros.

En el IRPF, el Gobierno establecía una subida de dos puntos en el IRPF para rentas del trabajo superiores a 130.000 euros y de cuatro puntos para las de 300.000 euros, mientras que para las del capital se aumentaba en cuatro puntos para rentas de ahorro de más de 140.000 euros.

LOS NUEVOS IMPUESTOS SÍ SIGUEN SU CURSO

También se incluía la subida al diésel, ya que se reducía su bonificación para aumentar el impuesto especial sobre el gasóleo en 3,8 céntimos por litro. Por contra, se rebajaba el IVA en varios productos, como los de higiene femenina (del 10% al superreducido del 4%) o a las descargas y suscripciones digitales de libros, periódicos o revistas (del 21% al 4%). El IVA a los servicios veterinarios pasaba del 21% al 10%.

Únicamente siguen su tramitación los dos impuestos de nueva creación, el impuesto de transacciones financieras y el de servicios digitales, ya que una ley de Presupuestos no puede contener nuevas figuras tributarias. Ambos fueron aprobados en sendos proyectos de ley, pero aún no han iniciado su tramitación parlamentaria, a la espera de que el Gobierno los defienda ante el Congreso.

Una de las partidas que había experimentado un aumento más significativo era la dedicada a la dependencia, que experimentaba en las cuentas una subida del 58,3%, al subir en 831 millones de euros hasta su mayor dotación en el sistema, con 2.231 millones.

Los Presupuestos recuperaban además la financiación de las cuotas sociales de los cuidadores no profesionales de las personas en situación de dependencia, lo que habría afectado a 180.000 personas en una partida a la que las cuentas dedicaban 315 millones de euros.

Por otro lado, se eliminaba también el copago farmacéutico para los pensionistas con rentas inferiores a 11.200 euros y para las personas perceptoras de la prestación económica de la Seguridad Social por hijo o menor a cargo.

AUMENTO DE BECAS Y BAJADA DE TASAS UNIVERSITARIAS

Por otra parte, las cuentas contemplaban un aumento del 10,2% para el sistema general de becas y ayudas al estudio, presupuestadas con 1.620 millones de euros y establecían una bajada de las tasas universitarias para dejarlas a niveles anteriores a la subida experimentada en 2012, habilitando para ello a las comunidades autónomas.

También se habilitaba a las entidades locales para flexibilizar la aplicación de la regla de gasto en su gasto en escuelas infantiles, considerando las escuelas infantiles de 0 a 3 años como una inversión financieramente sostenible. Por otro lado, se dotaba de 100 millones de euros la financiación de la cobertura de libros de texto y material didáctico, duplicando su cuantía respecto a 2018.

VIVIENDA

Respecto a vivienda, el Presupuesto tumbado por el Congreso dedicaba un 41% más que el del año pasado, dotando con 137 millones de euros al Plan 20.000 viviendas para incrementar el parque de viviendas en alquiler a precios asequibles o sociales.

Asimismo, se presupuestaban 25 millones de euros más para el programa de protección familiar y de lucha contra pobreza infantil en proyectos para mejorar la situación de familias en situación de vulnerabilidad y se dotaban 30 millones de euros para aumentar los recursos de las entidades públicas autonómicas de protección de menores extranjeros no acompañados.

INFRAESTRUCTURAS

En el proyecto de Presupuestos, el Gobierno había esbozado un aumento de las inversiones en infraestructuras de un 18% más que en las cuentas de 2018, alcanzando el mayor importe inversor desde 2012 con 10.029 millones de euros. De todas ellas, la alta velocidad se ‘comía’ uno de cada cuatro euros presupuestados, al acumular 2.660 millones, más de la mitad de los 5.041 millones dirigidos al ferrocarril.

Otra de las partidas que se quedarán por ahora sin ver la luz es la relativa a la inversión real territorializada, que en el proyecto presupuestario contempla un alza del 20%, hasta los 12.181,94 millones de euros, con incrementos para Catalunya (+52%), Andalucía (+44%) y Comunidad Valenciana (+61%), frente a las regiones más castigadas: La Rioja (-39%), Galicia (19%) o Comunidad de Madrid (congelada).

15 MILLONES PARA VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO

Respecto al Ministerio de Justicia, las cuentas de Sánchez proyectaban un aumento del 5% respecto a los últimos Presupuestos de Rajoy, elevando su cuantía hasta los 1.869 millones de euros, 15 millones de los cuales se reservaban para impulsar iniciativas relacionadas con la Ley de Memoria Histórica a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y el Franquismo.

Asimismo, las partidas presupuestadas financiaban la creación de nuevas unidades judiciales y la ampliación de plantilla del Ministerio Fiscal, las nuevas Unidades Forenses de Valoración Integral y plazas en las Oficinas de Asistencia a las Víctimas, comprometidas en el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, la puesta en marcha de las nuevas oficinas judicial y fiscal.

LA SUBIDA DE SALARIO MÍNIMO Y PENSIONES YA ESTÁ EN VIGOR

Las estimaciones que maneja el Gobierno, tras no aprobar los Presupuestos, es que el déficit se eleve al 2,2% o al 2,4% del PIB, frente al 1,3% comprometido con la Comisión Europea en la senda de estabilidad vigente. Asimismo, el Ejecutivo calcula que se perderá además una renta de 4.174 euros por ciudadano en forma de prestaciones y servicios públicos.

No obstante, el Gobierno ya ha aprobado varias medidas a través de la figura del real decreto ley, como el aumento del 22,3% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), hasta los 900 euros mensuales, así como la revalorización de un 1,6% de las pensiones (a la que se añadirá una décima más por el IPC antes de abril) y de un 3% de las pensiones mínimas y no contributivas, con un coste total de 2.591,65 millones de euros.

Igualmente, aprobó en diciembre la subida salarial de los empleados públicos para 2019, que será como mínimo del 2,25%, cifra a la que podrá sumarse un 0,25% ligado a la evolución del PIB y otro 0,25% procedente de fondos adicionales, hasta un máximo del 2,75%.

Además, ya dio luz verde a la subida del 1,25% de la base mínima de cotización de los trabajadores autónomos, hasta los 944,40 euros al mes, ya que el tipo de cotización ha pasado a ser del 30%, aunque se incluían mejoras para el colectivo de autónomos como el acceso a la prestación por cese de actividad (paro), flexibilizando los requisitos y ampliando la duración de la prestación.

También se ha prorrogado de manera indefinida el subsidio extraordinario por desempleo (SED) de más de 400 euros para los parados sin prestaciones hasta que se cuente con un modelo nuevo, y se ha reducido el número mínimo de jornadas requeridas para acceder al subsidio por desempleo o renta agraria en el régimen de trabajadores temporeros, pasando de 35 a 20 jornadas.

Fuente: Catalunyapress

Cada día mueren seis catalanes esperando la residencia

dependenciaEl Govern admite que de 2013 a 2017 fallecieron 11.194 dependientes en lista de espera.

Los profesionales lo achacan a los recortes y piden «urgentemente» aumentar las prestaciones.

Desde enero de 2013 hasta diciembre de 2017 murieron 11.194 catalanes que estaban esperando para ingresar en una residencia de la tercera edad. El 74% de los difuntos ya habían sido valorados por los servicios sociales y tenían el derecho reconocido, pero no pudieron ingresar por falta de plazas públicas. Son datos que la Conselleria d’Afers Socials reveló el 18 de enero tras una interpelación parlamentaria. Tanto la patronal de las residencias como los trabajadores sociales culpan a los recortes del 2012 que aplicaron los gobiernos de Rajoy y de Artur Mas, y piden “medidas urgentes”. Según las previsiones demográficas, en treinta años se van a duplicar el número de personas mayores dependientes en Catalunya.

La ley de la dependencia establece que la espera para ingresar en una residencia no puede superar los seis meses. Pero la realidad se ha comido con patatas este marco teórico. Año tras año, centenares de catalanes, la mayoría abuelos de más de 80 años, mueren sin poder entrar en el centro asistencial que han pedido. El año de este periodo en el que hubo menos defunciones fue el 2013, con 1.598 fallecidos. El peor, el 2015, con 2.943 personas que perdieron la vida en esta lista de espera. “Estamos hablando de los últimos años de las vidas de estas personas, ¿qué nos cuesta tratarles con dignidad?”, lamenta Cinta Pascual, directora de la Asociació Catalana de Recursos Asistenciales (ACRA).

En los últimos dos años las defunciones de los beneficiarios han ido a menos. Sin embargo, según demuestran los datos oficiales, se ha multiplicado por cinco el número de personas que mueren incluso antes de ser valoradas por el trabajador social. Si en 2013 fallecieron 168 solicitantes en 2017 ya eran 849.

Pero el panorama en la actualidad no es muy esperanzador. En estos momentos hay 18.438 personas catalogadas con el “máximo grado de dependencia”, es decir, que tienen el derecho reconocido para entrar en una residencia, pero están en lista de espera. Tres de cada cuatro piden plaza en un centro de la demarcación de Barcelona. Además, hay 52.865 solicitantes pendientes de valorar en los servicios sociales. El 40% esperan la primera valoración, que recae en un equipo especializados de la Generalitat , y el otro 60% aguardan al referente de los servicios sociales municipales que deberá pactar con ellos qué tipo de ayuda quiere y dónde quieren pedir plaza. De estas, solo una de cada cinco solicitudes están dentro del plazo legal.

“El sistema debe hacer un reset”, aseguran los responsables de la Comisió de Dependència del Col·legi de Treball Social de Catalunya. En parte, explican, porque ante las ayudas de la ley de dependencia están los tres niveles de la administración en juego pero no se coordinan. Aunque señalan como causa principal del drama la falta de recursos por los “brutales recortes” que se aplicaron en 2012. “Faltan manos en los servicios sociales, plazas en las residencias y ayudas económicas a los dependientes”. En muchos casos, los trabajadores ven que cuando las personas ingresan en los centros necesitan otro recurso porque empeoran.

En la misma línea opina la principal patronal del sector, ACRA, que agrupa la mayoría de residencias de Catalunya. “En el 2012 una persona que estaba en lista de espera podía cobrar 1.000 euros y mientras tanto pagarse una plaza en la privada. Ahora solo cobran 400 euros. Con esto es imposible financiar nada”, asegura su directora Cinta Pascual. Pascual gestiona una residencia de titularidad de la Generalitat que cuenta con 94 plazas. Tiene 800 ancianos en lista de espera. En algunos casos las personas pueden estar cinco años esperando.

De hecho, la situación es especialmente alarmante en Barcelona y alrededores. “Es donde faltan más plazas asistenciales”, asegura Pascual. En los casos de mayor emergencia y de extra vulnerabilidad, por ejemplo abuelos desahuciados o los que tienen problemas de salud graves y ningún familiar de quien se haga cargo, los mismos ayuntamientos tienen que recorrer a llevarles a zonas más lejanas, a veces desplazándolos de provincia. Pero normalmente los familiares tienen que acabar renunciando a tener a su padre o madre cerca de casa, y lo mandan a aquellas residencias donde la demanda es más baja. “Les estamos obligando a pasar el resto de su vida lejos de donde han vivido, desarraigados. Es vergonzoso”, añade Pascual.

Aunque ellos no pueden poner más recursos, ni abrir residencias, los profesionales de servicios sociales que valoran los casos son los que reciben la angustia de las familias. “Es muy doloroso llamar para decir que ya hay plaza y que te respondan que el familiar ha muerto”, comentan los profesionales de la comisión de dependencia del Col·legi de Treball Social.

En esta misma respuesta parlamentaria, el ‘conseller’ d’Afers Socials Chakir el Homrani asegura que han aumentado un 22% la plantilla de las personas que se encargan de valorar los casos. Señala además que han impulsado medidas para resolver la lista de espera en las zonas más afectadas: los dos Vallès, Maresme, Alt Penedès y Anoia. También puntualizan que los últimos tres meses de 2018 han aumentado la plantilla en las zonas donde hay más espera en las valoraciones y que también trabajan en un “plan de choque” para contratar personal en Barcelona ciudad.

“No encuentro plaza ni pagando un dineral”

Hace cinco años que la madre de Loli vive con ella en casa. El mismo tiempo que espera para entrar en una residencia de su barrio. Fue en enero del 2014 cuando decidieron que lo mejor era que ingresara en este centro asistencial. Al medio año vino una trabajadora social y decidió que la madre de Loli tenía una dependencia severa, de grado 2. “En aquél tiempo aún podía andar, y pensé que viniera a casa porque mientras que no entrara en la residencia podría vivir mejor”. Luego Loli se quedó en el paro, y la demencia de su madre fue a peor. Dejó de trabajar, de salir a cenar, de hacer vacaciones y se dedicó a cuidar a su madre en cuerpo y alma. “No tiene a nadie más, ella me lo ha dado todo”, explica. Hace un par de meses, cuando Loli no estaba en casa, su madre se cayó y se rompió una vértebra. En cuestión de meses tendrá que regresar a casa, pero Loli se ve incapaz. “Necesita estar en un sitio que tenga grúa para moverla, que le puedan dar todos los cuidados”. Como la residencia pública no llega, ha consultado hasta 14 residencias privadas. El precio está entre los 2.000 y los 2.500 euros al mes. Loli está dispuesta a abrir un préstamo con el banco “porque dinero para pagar esto no lo tengo”. El problema es que tampoco el mercado la puede ayudar: “están todas llenas, no hay plazas”. Ante su estupor, ahora ha empezado a consultar todo el Baix Llobregat. Quizá ingrese su madre en Castelldefels. “Lo que más me duele es no poder ir a verla cada día, aquí en el barrio sería distinto».

La madre de A. P. no puede ni expresar su indignación. Murió dos años y medio después de pedir una ayuda de la dependencia. Ella tenía alzhéimer, demencia y problemas renales. “La asistenta social (que le acabó diagnosticando una dependencia de grado)  tardó dos años en venir a casa”, . Le dieron derecho a cobrar una ayuda económica de 400 euros, y una hora al día de una trabajadora familiar. Tres meses después, la ayuda fue aprobada y la trabajadora empezó a venir. La madre de A. P. murió dos días después. “Como no llegó a final de mes, nunca hemos visto este dinero”. Pero de mientras, ella y sus dos hermanas se quedaron sin ahorros. “Durante todo el tiempo que estuvimos esperando contratamos a una chica que venía por las mañanas. Por las tardes nos turnábamos las hermanas. Yo me tuve que reducir jornada, y pasé cobrar mucho menos”. Por el camino, fundieron los pocos ahorros familiares. Un ejemplo, el gasto farmacéutico subía a los 40 euros semanales. “Siempre me quedará saber que la tratamos bien”. Pero la fatiga, el dolor y los ahorros no los devuelve nadie.

Fuente: El Periódico

El Gobierno valenciano impulsa cursos y ayudas de hasta 2.350 euros para contratar asistentes de personas dependientes

asistente-personalLas prestaciones y los cursos completan el catálogo de servicios de la Generalitat diez años después de que se aprobara la norma.

La figura del asistente personal está pensada para que las personas evaluadas como dependientes participen en la vida social y desarrollen su autonomía.

La Generalitat Valenciana da la última puntada a la Ley de Dependencia. El Ejecutivo autonómico ha comenzado a abonar a las personas dependientes una prestación para poder contratar a un asistente personal que les ayude a tener autonomía y a participar en la vida pública. Una década después de que se aprobara la norma y de años de inacción, los valencianos ya pueden acceder al catálogo completo de servicios que regula esta ley, una reivindicación de las plataformas.

La prestación viene reconocida en la Ley de Dependencia de 2008, aprobada por el Gobierno socialista, que el Ejecutivo autonómico del PP no había desarrollado a nivel valenciano. El Consell del Botànic, a través del decreto que regula las evaluaciones del grado de dependencia, regula esta figura en la Comunitat Valenciana, la última del catálogo de prestaciones de la ley. El decreto establece un nivel adicional de protección para las personas con dependencia severa o con gran dependencia, cuyo coste se asume por parte de la Generalitat.

Las ayudas, desconocidas para muchas personas con dependencia, se abonan según las horas de contratación de personal hasta un máximo de 2.350 euros de complemento. El pasado año apenas varias decenas de personas las habían solicitado por desconocimiento, ya que hay cerca de 70.000 personas dependientes en la Comunitat Valenciana. La cuantía máxima está pensada para las personas con mayor dependencia, de grado 2 o 3, y beneficiará a quienes soliciten el servicio a jornada completa -más de 120 horas al mes-.

La prestación busca contribuir a la contratación de asistencia personal para facilitar a la persona dependiente que haga sus tareas diarias. Bien sea acudir al trabajo, al centro de estudios, a hacer la compra o gestiones administrativas; el objetivo es facilitar su autonomía en las actividades básicas y su participación en la comunidad, un mandato de Naciones Unidas. En otras palabras: ayudar a una persona a hacer una vida «normal». La convención sobre los derechos de las personas con discapacidad reconoce su derecho a vivir de forma independiente y a ser incluidas en comunidad de una forma digna.

Cursos de formación

Las personas que ejerzan como asistentes acompañarán a la persona dependiente en sus quehaceres dentro y fuera del hogar, aunque en el trabajo doméstico no podrán superar el 30% de horas del total, ya que para necesidades mayores existen otras figuras reguladas en la norma, como la ayuda a domicilio o el cuidador familiar.

Para ello, tendrán que superar unos cursos impartidos por las plataformas de personas con dependencia. El desarrollo de la figura se ha elaborado junto a Cermi, Cecoval, Vicoval y Codifiva, con las que se ha pactado un modelo único. Estas entidades, apoyadas por el Consell, se encargarán de impartir los cursos de formación que permitan a cualquier persona -que demuestre sus capacidades- ejercer como asistente personal.

Estos cursos tendrán una duración mínima de 50 horas lectivas, aunque no serán necesarios en el caso de técnicos en atención a personas dependientes, integración social o sociosanitaria o titulados en terapia ocupacional.

Las personas en situación de dependencia o sus representantes legales podrán contratar la asistencia personal directamente con personas físicas o a través de entidades acreditadas por la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, que avalará la prestación con un informe de servicios sociales.

Fuente: eldiario.es

 

La Diputación General de Aragón refuerza el apoyo a personas mayores en 85 pueblos pequeños

consejera-residencia-albalate-del-arzobispoEl Gobierno Autonómico presentó en Albalate el programa de envejecimiento activo, que incluye nueve municipios del Bajo Aragón Histórico.

La consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales del Gobierno de Aragón, María Victoria Broto, visitó este lunes Albalate del Arzobispo para dar a conocer las ayudas a programas de envejecimiento activo que el gobierno autonómico otorga entre pueblos de menos de 2.000 habitantes. Estas ayudas, convocadas por el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) por primera vez este año, llegarán a 85 localidades y a unos 12.000 usuarios de todo Aragón.

En total, el Gobierno autonómico ha invertido 270.000 euros para estos programas en toda la comunidad, que se han desarrollado en 2018 o lo harán en 2019. En concreto, las ayudas son para 14 pueblos de la provincia de Huesca, 9 de Teruel y 62 de Zaragoza. Además de Albalate, dentro del Bajo Aragón Histórico también han obtenido ingresos La Puebla de Híjar, Urrea de Gaén, Aguaviva, Montalbán, Chiprana, Fabara, Fayón y Nonaspe. Cabe destacar que todos los pueblos que solicitaron formar parte del programa han recibido las ayudas.

Las actividades del programa de envejecimiento activo abarcan tres grandes áreas: actividad física, para fomentar el aumento de autonomía y la esperanza de vida sin discapacidad; cognitiva, con actividades preventivas destinadas a la estimulación y a mantener la agilidad mental y la memoria; y las nuevas tecnologías de la información, para fomentar la mejora en la comunicación y la participación de los mayores.

«Es un programa muy valorado por las personas porque les ayuda a mantener la actividad tanto física como mental. Nuestro objetivo es que los mayores permanezcan activos el mayor tiempo posible y que consigamos retrasar la situación de dependencia», destacó la consejera. Asimismo, incidió en el aumento económico que ha llegado por parte del IASS a la Comarca del Bajo Martín. «En la anterior legislatura se destinaron 88.000 euros, y desde que entramos en 2015 ha pasado a 309.000 euros, lo que demuestra el compromiso del Gobierno de Aragón con los servicios sociales y con las personas mayores, que además supone la creación de muchos puestos de trabajo», explicó.

Lista de espera de 140 personas

En el caso particular de Albalate del Arzobispo el programa de envejecimiento activo se desarrolla en la residencia municipal, que dispone de 54 plazas en total ocupadas por vecinos de la localidad. De ellas, 12 son para personas dependientes, y seis de estas son concertadas con el Gobierno de Aragón. El espacio cuenta con una amplísima lista de espera, de 140 personas. Por este motivo uno de los objetivos de Antonio del Río, alcalde de Albalate, es conseguir una ampliación que costaría «alrededor de 600.000 euros».

El primer edil albalatino valoró muy positivamente la inclusión del municipio en el programa de envejecimiento activo. «Es fantástico, un complemento a la asistencia base que permite hacer más actividades gracias a DGA, algo que no podríamos desarrollar con nuestros medios y nuestra capacidad. A quien hay que preguntar la utilidad del programa es a los propios usuarios, ¡mira lo contentos que están!», señaló en referencia al buen ambiente que se respiraba en la residencia. Pilar Calvo, la directora, explicó que el espacio es muy valorado por los vecinos de Albalate. «Entran siendo plenamente válidos y para ellos es un premio: no son una carga para sus hijos, están bien atendidos, en el centro del pueblo, pueden salir, tienen a la familia cerca…», comentó.

Taller contra la violencia de género

La consejera aprovechó su visita a Albalate para conocer también el curso de defensa personal organizado por la Comarca del Bajo Martín y el Instituto Aragonés de la Mujer (IAM). El objetivo es prevenir situaciones de violencia de género, trabajando en técnicas de prevención y autoprotección. En él participan una quincena de mujeres de la localidad.

Fuente: La Comarca

Las Unidades de Convivencia: cómo envejecer sintiéndote como en casa

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  • Son espacios asistenciales creados en las residencias asistidas para estimular con elementos, ambientes y tareas habituales en su vida anterior a las personas usuarias con mayor grado de dependencia

El incremento de la esperanza de vida en el mundo occidental ha disparado la demanda de servicios asistenciales y generado también una mejora sustancial en la calidad de las residencias y centros de día, que diversifican prestaciones para dar respuestas individualizadas a las diferentes tipologías de personas usuarias que precisan de sus servicios. En este contexto de cambio, y para responder a los desafíos que plantean las personas de más edad y con un grado de dependencia tan notable que hace que sólo conserven determinadas capacidades sensoriales, han nacido unos nuevos espacios en los centros asistenciales denominados unidades de convivencia. En dos residencias de las Terres de l’Ebre ubicadas en las poblaciones de Tortosa y Sant Carles de la Ràpita y gestionadas por L’Onada Serveis, funcionan dos unidades de este tipo.

Para el profano, las Unidades de Convivencia son toda una sorpresa. Desde una cocina a un tendedero de ropa y, desde una cafetera italiana a un lavadero o un huerto; todo ello se conjuga en estos espacios para ofrecer un entorno en el que las personas usuarias ven estimuladas las capacidades que todavía conservan por elementos habituales a su vida anterior. “Intentamos crear un espacio similar a un hogar y lo llenamos de elementos que sabemos motivan a las personas que harán uso del mismo. Por ejemplo, aquí en La Ràpita hemos dispuesto un huerto y preparamos conservas de verdura porque conocemos las historias de vida de los usuarios y sabemos que, muchos de ellos, han sido agricultores y disponían de pequeñas huertas en sus viviendas o cerca”, señala Penny Subirats, directora de L’Onada La Ràpita.

Otro centro donde funciona también una Unidad de este tipo es L’Onada Tortosa, donde se dispone también de un jardín para que las personas usuarias puedan disfrutar de la horticultura y de un agradable espacio interior donde, si lo desean, tienen la posibilidad de degustar un café, cocinar o practicar diferentes juegos de mesa habituales a su vida anterior. “Jugar a cartas o a dominó es algo que hacen muchos de los residentes, pero si tenemos que identificar una actividad que destaca por su valor estimulativo esa es sin duda la de tender la ropa. Lo que buscamos es potenciar las capacidades que todavía conservan los usuarios y lo hacemos con estímulos que conocen y les hacen recordar momentos. Lo llamamos trabajo de reminiscencia”, explica Andrea Labòria, directora de L’Onada Tortosa.

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📌En España el #dolor crónico afecta a aproximadamente el 18% de la población. 📌Se estima que el coste económico que supone el dolor crónico en España es del 2,5% del PIB, aproximadamente unos 16.000 millones de euros. Vía @DolorPuntoCom Más datos👇 dolor.com/es-es/para-sus… pic.twitter.com/ziVfgnEMP4

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