Pobreza

Dos ancianos duermen dos noches en un parque tras ser desahuciados en Oviedo

PARQUE_OVIEDOEl pasado 18 de septiembre un juzgado ejecutó el desahucio de la pareja.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Oviedo ha denunciado el incumplimiento por parte del Juzgado del convenio para la prevención de desahucios, que le obliga a comunicar a los servicios sociales municipales las situaciones de especial vulnerabilidad o exclusión social, después de tener conocimiento de que un matrimonio de 74 y 72 años han tenido que dormir en el parque San Francisco durante dos noches tras ser desahuciados.

En una nota de prensa la PAH ha explicado que el pasado 18 de septiembre un juzgado de Oviedo ejecutó el desahucio del matrimonio, cuyos ingresos, provenientes de una pensión no contributiva, no les permitían costear el alquiler de la vivienda en la que residían.

“Completamente desamparados”

Al carecer de un alojamiento alternativo, «completamente desamparados y conmocionados por la situación a la que se veían abocados», pasaron dos días y dos noches en un banco del Parque San Francisco, hasta que integrantes de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Oviedo tuvieron conocimiento de su estado y, con su apoyo, accedieron a un alojamiento «provisional y precario» mientras se gestiona ante los servicios sociales municipales una solución definitiva.

El Consejo General del Poder Judicial, el Gobierno del Principado de Asturias y la Federación Asturiana de Concejos firmaron el 15 de marzo de este año un convenio que establece un protocolo de actuación para la prevención de situaciones de exclusión residencial extrema como la que sufre este matrimonio septuagenario ovetense.

Riesgo de exclusión

En virtud de ese protocolo, los juzgados que reciben demandas por impago de alquiler están obligados a evaluar si la familia demandada se encuentra en situación de riesgo de exclusión social y, en caso afirmativo, facilitarle información acerca de los recursos de asistencia social disponibles, además de trasladar el caso a los servicios sociales municipales para que adopten las medidas oportunas para garantizar sus derechos sociales.

El convenio expresamente considera a las personas mayores de 65 años objeto de atención especial. Por ello, la PAH de Oviedo ha denunciado que «el juzgado ha ignorado todos estos compromisos» y que su actuación «negligente e inhumana» resulta «incompatible con el respeto a su derecho fundamental a disponer de una vivienda adecuada reconocido en diversos convenios internacionales».

Ante esta situación la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Oviedo solicitará una reunión al Decano de los Juzgados de Oviedo para trasladarle esta situación.

No lo sabían

Por su parte, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha asegurado que el Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Oviedo desconocía la situación de vulnerabilidad de los dos ancianos desahuciados en Oviedo.

En una nota de prensa, han explicado que el día 18 de septiembre el Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Oviedo realizó dos lanzamientos. Uno de un local de negocio y el otro de una vivienda que, al menos en el momento de llevarse a cabo el lanzamiento, no estaba ocupada por persona alguna.

”Si los ocupantes de la vivienda eran las personas y con esas condiciones, no habían puesto en conocimiento del Juzgado su situación y la misma, por tanto, no ha podido ser conocida ni valorada por el servicio correspondiente”, prosiguen.

No se podía apreciar

Así, han explicado que cuando se detecta en la diligencia algún supuesto de vulnerabilidad “tienen orden de suspensión para dar cuenta al Juzgado correspondiente y el día 18 no ocurrió”, porque se reitera que “no se tenía conocimiento de esa situación”.

”El día 18 de septiembre de 2018 no se ejecutó ningún desahucio en el que se pudiera apreciar o valorar previamente situación de especial vulnerabilidad alguna, porque no fue conocedor de ninguna situación de riesgo”, han insistido.

 

 

Fuente: La Vanguardia

 

 

 

2,5 millones de mayores y personas con discapacidad sufren pobreza energética en España

Foto-pobreza-energéticaUnos 2,5 millones de mayores y personas con discapacidad en España están afectados por la pobreza energética, y tienen grandes dificultades para hacer frente a sus facturas de electricidad, de las que 1,6 millones son personas mayores y otras 900.000 con alguna discapacidad.

Así lo refleja el estudio ‘Los consumidores vulnerables en el sector eléctrico’, elaborado por Fundación ONCE, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) y la asociación de consumidores Hispacoop, que fue presentado este miércoles en Servimedia.

Además, según este informe, el 78% de las personas de estos colectivos tienen dificultades para entender los servicios contratados y el 48% para poder acogerse al bono social.

El director de Relaciones Sociales e Internacionales y Planes Estratégicos de Fundación ONCE, Miguel Ángel Cabra de Luna, denunció que «hay muchísimas dificultades para pagar la factura de la luz y problemas con la comprensión del contrato y de las facturas». Además, lamentó la existencia de «dificultades para acceder a los servicios de comunicación y acceso a la información, que son manifiestamente mejorables».

Por su parte, la responsable del Área de Consumo de Hispacoop, Carmen Redondo, advirtió de que «el sector eléctrico es el que genera mayor descontento por parte de los consumidores como consecuencia de sus continuas reformas» y que «las personas que más lo sufren, que son las personas mayores y con discapacidad, no reclaman».

BONO SOCIAL INSUFICIENTE

En esta línea, el gerente del Cermi, Luis Alonso, apuntó que «el gran problema es que las personas con discapacidad tienen una capacidad de renta menor y tienen que gastar más», por lo que concluyó que su reconocimiento en el bono social «se queda corto».

Para Alonso, en el nuevo bono la discapacidad «se reconoce de manera un tanto indirecta», ya que facilita el acceso al incrementar los límites de renta. Por ello, aboga por un reconocimiento similar al que tienen las familias numerosas y los perceptores de pensiones mínimas.

También se refirieron al bono social Redondo, que advirtió de que «existe un gran desconocimiento» y de que «los trámites burocráticos son muy grandes, lo que dificulta mucho su acceso», y Cabra de Luna, quien pidió que el reconocimiento de los beneficiarios sea automático a través de la información de los servicios sociales.

En nombre de los mayores, la vicepresidenta de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados (UDP), Francisca Tricio, explicó que la situación es parecida, ya que «tienen bajísimas pensiones en muchos casos y un mayor gasto». «La luz es carísima y la gente no puede comprar ni la medicación», añadió.

Además, denunció que este colectivo «está indefenso ante todo el maremágnum eléctrico, que no se entiende y ni siquiera sabes de quién dependes ni a quién tienes que reclamar», así como la actitud de los comerciales de las compañías eléctricas cuando visitan los domicilios.

Por último, Luis Miguel Bascones, consultor de ILUNION Tecnología y Accesibilidad, alertó de que los mayores «se sienten incompetentes a la hora de abordar las facturas, por lo que no las leen y se fían de lo que les llega por el banco», y denunció las dificultades de accesibilidad tanto a las oficinas físicas, que son escasas, como a los servicios telefónicos y las webs de las eléctricas.

Fuente: elEconomista.es

Desalentador futuro para personas mayores en México

adulto-mayor-mexicoEl futuro para las personas mayores es verdaderamente desalentador. México no está preparándose para enfrentar los retos que significa atender las necesidades básicas de alimentación, vivienda, salud y cuidados de casi 32.5 millones de personas que habitarán el país en el año 2050, según las estimaciones oficiales.

Isalia Nava Bolaños, del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM, alertó que en caso de no toman acciones decididas desde ahora, en algunos años tendremos un país con población envejecida, enferma y en mayor pobreza.

En un comunicado, con motivo de la conmemoración este lunes del Día Nacional del Adulto Mayor, la experta destacó que según cifras oficiales de 2014, alrededor del 35 por ciento de esa población vivía en pobreza moderada, y casi nueve por ciento en pobreza extrema. Es decir, 43.7 por ciento de la gente de 60 años estaba en esa condición.

Además, se refirió que las tendencias hacia la informalidad y la formalidad precaria disminuyen las posibilidades de los esquemas de capitalización individual y se anticipa que las pensiones resultantes serán insuficientes para satisfacer las necesidades de esta población creciente.

Dijo que si se revisan las condiciones actuales de las personas en edades avanzadas, se encontrarán una serie de deficiencias, como que muchas de ellas no tienen seguridad económica, y el panorama para las siguientes décadas es desalentador, en términos de una mayor desprotección.

En México, a partir de la encuesta intercensal se identificó que en 2015 había 119.5 millones de personas; 10.4 por ciento correspondía a las mayores de 60 años (12.4 millones). Para 2050, con la estimación de 21.5 por ciento, habrá un aumento en términos absolutos y porcentuales, fenómeno que define el proceso de envejecimiento en el país.

Subrayó que se debe considerar la rapidez del fenómeno. En México la cifra se elevó en sólo cuatro décadas, a comparación de Europa, en donde tardaron dos siglos, y eso implica que no tendremos tiempo suficiente para prepararnos y enfrentar los retos para que esa población satisfaga sus necesidades básicas de alimentación, vivienda, salud y cuidados.

Lo ideal sería que al llegar a esa edad se tenga una pensión que permita cubrir esas necesidades; sin embargo, en 2013 sólo 26 por ciento de los individuos de 60 años y más años tenía una pensión contributiva.

Aún más grave es la diferencia por sexo: 35 por ciento de varones y 18.5 por ciento de mujeres cuentan con esa protección, y más de la mitad de ellas tiene pensión por condición de viudez, no porque hubieran participado en una actividad laboral.

Fuente: La Jornada en línea

«De no hacer algo vamos camino de ser un país de personas mayores pobres», la pobreza se está cronificando

Entrevista con Enric Morist, coordinador de Creu Roja en Catalunya.

 El pasado marzo Creu Roja presentó su último informe anual, centrado en la cronificación de la pobreza. En ese documento la entidad ya daba la voz de alarma sobre una creciente realidad que tendrá consecuencia futuras:  el 32% de los atendidos por la oenegé  por pobreza trabaja. Un fenómeno impensable antes de la crisis, hace ya una década. Pero lo peor, advierten desde Creu Roja, está por llegar: las personas en situación vulnerable no cotizarán suficiente para recibir la pensión de jubilación. Según sus cálculos, el 40% de sus usuarios no tendrá pensión. Claman, pues, por un plan que evite condenar a la precariedad a cientos de miles de personas.

enric-moristEspaña crece a un ritmo elevado, por encima del 3%. Pero la desigualdad social, lejos de mejorar, está empeorando. ¿Realmente ha pasado la situación de emergencia social?En nuestro último informe hemos ratificado lo que nos temíamos. Es verdad que hay un cierto cambio, que hay cosas que van mejor, y eso lo hemos de remarcar, no podemos dejar de mandar un mensaje de esperanza. Pero seguimos estando en situación de emergencia para algunos colectivos. La pobreza actual no es tan general , no tenemos tanta amplitud de crisis, pero la situación es peor para los que ya estaban mal. Estamos, sin duda, frente a una mayor severidad de la pobreza y una cronificación.

Muchos no lo conseguirán. En nuestro caso el 40% de los que atendemos tiene una exclusión crónica. No lo logra. Y si lo logra es de manera puntual y vuelve a estar en la rueda de la vulnerabilidad. E insisto, muchas personas están cada vez peor. El 80% de los que atendemos está en situación muy severa. Cada vez más. Y lo peor es el trabajo.

¿Querrá decir el paro? Sí sí, también, pero me refiero al trabajo, a las personas que sí están empleadas. El 32% de aquellos a los que atendemos está trabajando. Eso es algo muy duro. El trabajo ya no te exime de la pobreza . Ya no podemos medir la exclusión con un indicador solo de paro. Numerosos empleados han de seguir recibiendo ayuda de la Administración o de las entidades sociales. Es una tendencia que en poco tiempo ha subido 10 puntos. Los sueldos son muy bajos y de corta duración. Cuatro de cada 10 usuarios de Creu Roja que trabaja cobra menos de 650 euros. Y muchos no cotizan. Ese es un tema gravísimo. Las cifras son terribles.

Siga, siga con los datos. En Catalunya hay 160.000 familias en las que ninguno de los miembros que podría trabajar lo hace. En esas familias hay 400.000 niños, prácticamente el 18% de la población infantil. Eso no quiere decir que sean automáticamente pobres, pero es un riesgo muy alto. De estas familias 100.000 no tiene ninguna prestación porque llevan más de dos años sin trabajo y viven de ayudas sociales. Pero aun así nuestra herramienta única para salir de la pobreza ya no puede ser el trabajo. Los salarios bajos no ayudan a las familias a cambiar la situación. Y lo peor está por llegar sino se pone remedio.

Plantea un panorama desolador. Estamos ante un tema gravísimo. Nosotros estamos muy preocupados por las personas de 45 a 50 años desempleadas. Aunque hay bastantes iniciativas no acabamos de incorporarlos al mundo laboral. Está costando muchísimo. Entran, salen, entran, salen… Y es un colectivo muy valioso. Nosotros predicamos con el ejemplo y en Creu Roja les estamos incorporando. Estamos muy contentos, son personas que trabajan muy bien, tienen experiencia y para según qué tipo de trabajo, más intelectual, de pensar, de perfeccionar, son ideales. Pero el gran drama está en la cotización.

Me habla de pensionistas pobres. Piense que entre las personas que atendemos y hemos entrevistado los de 50 años tienen una media de cotización de 11 años. Aunque trabajen mañana cobrarán una pensión muy mínima. Lo mismo los que han trabajado 30 y dejen de hacerlo los últimos años. Estamos condenando a una generación de centenares de miles de personas a una situación de muchísima precariedad. Llegaran a los 65 y no habrán cotizado lo suficiente. Y muchos sin pisos de propiedad, a diferencia de ahora.

Cambio de tercio, pues. Hasta ahora los abuelos eran los que sorteaban mejor la crisis. Catalunya será un país de personas mayores, eso ya lo sabemos. La esperanza de vida es más alta y se producen menos nacimientos, pero si seguimos así será un país de personas mayores y pobres… Es una perspectiva que nos preocupa muchísimo Hoy en día, según el Instituto Nacional de Estadística, el 20% de la población llega a final de mes con la ayuda de la pensión del abuelo. En muchos casos sirve para pagar el comedor del niño, los recibos… Es un dato oficial. Habrá un efecto colateral, si no podrá ayudarse a sí mismo, tampoco a ese 20%. Habrá un empobrecimiento general de la población.

¿Se refiere a un futuro relativamente cercano? En dos o tres años ya lo notaremos mucho. Es la tormenta perfecta. Se dan todos los ingredientes: alta desempleabilidad, no cotización, elevado precio de la vivienda, esperanza de vida mayor y el no poder ayudar a sus hijos. Nadie podrá hacerse el sorprendido. Todos los datos van hacia aquí.

¿Cómo prevenirlo? La solución no puede ser de un año para a otro. Han de ser muchas soluciones y respuestas estructurales no coyunturales. Temas de vivienda, de dependencia, de sanidad…

¿Vamos tarde? Me temo que sí. Comencemos a prepararnos porque eso sí será una revolución que nos afectará, y eso imaginando que todo va bien y seguimos cobrando pensiones, que es mucho imaginar. Habrá que atender a toda esta gente empobrecida y esa atención costará mucho dinero. O hacemos un plan urgente para que esta gente cotice de manera inmediata o preparamos una gran inversión pública para atenderlos porque sino no podrán ni sobrevivir. Es un mensaje que hace tiempo venimos diciendo, luego podemos hablar de que estamos a favor de la renta por la ciudadanía y lo que quieras, pero ese plan de contención se ha de preparar.

Hablando de la Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC), ¿se aprobará finalmente este mes? Eso esperamos . Para nosotros es un tema importante, pero sobre todo de dignidad, por unos ingresos mínimos, pero también por la metodología. Muchas de estas personas ya reciben ayudas, pero más allá de ello han explicar cada vez su caso a diferentes trabajadores sociales. Si uno no ha pasado por esta situación es muy difícil de imaginar. Que haya un recurso centralizado con el cual solo tengas que explicar una vez tu dificultad dignifica. Todo el mundo es digno, sí, pero la realidad es que no todos pueden vivir con dignidad.

Va en la línea de las tarjetas de alimentación. Así es. Las tarjetas para comprar en tiendas a las que hacemos recargas económicas han sido un paso adelante . No compliquemos más las cosas. No hace falta dar paquetes en la plaza del ayuntamiento. Esto ya ha pasado. Todo el mundo lo hace con buena voluntad, pero ya ha pasado.

¿Qué hemos aprendido durante esta década de crisis? Sobre todo que nos puede pasar a cualquiera. Todos conocemos a alguien, les ocurría a nuestros abuelos cuando pasaron la posguerra: todos estaban fatal. Pero antes la pobreza parecía que no iba con nosotros, que afectada básicamente a inmigrantes. Ahora hemos aprendido que todos somos mas vulnerables. Esta ha sido una gran lección.

¿Nos ha hecho cambiar la mirada? Por supuesto. Como ejemplo, desde el 2007 tenemos mas socios que nunca, y eso no solo ha pasado a la Creu Roja. Es una buena noticia. Crecemos en 10.000 personas netas al año. Tenemos 230.000 socios, son muchos. Algunos se van porque no pueden pagar la cuota o se han vuelto usuarios, pero hemos conseguido muchos nuevos. Es una mirada más allá de la solidaridad. Hemos visto que puede ocurrirnos.

Algo bueno hemos sacado entonces. Sí, pero me temo que volveremos a caer en los mismos errores.

La condición humana. Efectivamente. Ya volvemos a oír otra vez del problema de la vivienda. Vivir en Barcelona ciudad es muy complicado para un joven. Ya no se puede independizar aunque trabaje. O recibe en herencia un piso o es casi imposible. En pareja, depende del sueldo; y tener hijos ya ni te cuento. La solución es irse fuera. La vivienda vuelve a dispararse y volvemos al lío aquel. Pero sobre todo hay que dar esperanza. No nos podemos conformar con que habrá gente que vivirá toda la vida con una renta básica. No hay ninguna persona mentalmente sana que tenga como objetivo en su vida cobrar una renta de 700 euros. Es muy duro. No podemos condenar a esta generación.

Fuente: el Periódico

CiviClub y Holaluz convertirán tuits en horas de luz para personas mayores

logotipo-oficial-twitter-2015La plataforma CiviClub.org y la compañía Holaluz han puesto en marcha para los próximos días 21, 22 y 23 de febrero una acción solidaria con el objetivo de conseguir donar hasta tres años de luz a la Fundación Amigos de los Mayores, en el marco del proyecto 13cosasbuenas.es, impulsado por Twitter España y CiviClub.

La mecánica consiste en animar a la comunidad de Twitter y de CiviClub a que publiquen un tuit mencionando @CiviClub y #cosasbuenas. En esta ocasión, el contenido del tuit debe expresar algo positivo a una persona querida, ya sea a sus mayores, a un familiar, amigos, pareja o a personajes admirados.

Gracias a cada tuit y a la colaboración de Holaluz, la acción busca donar hasta tres años de luz a personas mayores a través de la Fundación Amigos de los Mayores. Según datos de la Fundación, más de 1,8 millones de personas mayores viven solas, de las cuales más del 25% sin compañía alguna. Toda la electricidad suministrada por Holaluz es de origen 100% renovable.

La acción se enmarca en un proyecto de colaboración entre Twitter España y CiviClub denominado ’13 CosasBuenas’, que tiene el objetivo de dar conocer y divulgar buenas acciones a través de Twitter a lo largo del año. Cada mes se promueve una temática social, medioambiental o de protección animal, apoyando a una o varias entidades sociales según las causas en las que operen.

Fuente: cuatro

 

Alternativas para completar las pensiones gracias a la vivienda

mujer-mayor-ordenadorLos mayores de 65 años pueden rentabilizar su patrimonio inmobiliario con la hipoteca inversa, la renta vitalicia o la venta con alquiler garantizado, si quieren encontrar unos aliados «extra» para complementar sus pensiones.

El debate sobre la viabilidad y sostenibilidad del sistema público de pensiones ha vuelto a poner sobre la mesa la posibilidad de que los españoles obtengan un dinero extra para su jubilación rentabilizando su patrimonio inmobiliario, dado que los españoles destinan la mayor parte de sus ahorros a la compra de casas.

Mar Villa Pérez, directora de Atención al Cliente del Grupo Retiro, recuerda que el 85% del ahorro de las personas está invertido en su hogar, el 85% de la riqueza de los españoles es su vivienda y, sin embargo, es un activo que no se rentabiliza en vida por lo que considera una buena idea que los jubilados “pongan su patrimonio inmobiliario a trabajar”, recordando que en la actualidad existe distintas fórmulas para hacerlo: la hipoteca inversa, la renta vitalicia y la venta con alquiler garantizado. Con la premisa de que “quien tiene una vivienda tiene un tesoro, también a la hora de la jubilación”.

Hipoteca inversa

La representante del Grupo Retiro, compañía se define como una empresa de asesoramiento e intermediación de para la contratación de distintos productos inmobiliarios y financieros para personas mayores, explica en lo que consiste la hipoteca inversas señalando que “es un producto financiero destinado a personas mayores de 65 años propietarias de una vivienda, que quieran obtener unos ingresos mensuales sin perder su propiedad, precisando que estas personas no tienen por qué estar jubiladas”.

Villa Pérez informa que la hipoteca inversa es un producto que quedó regulado en la ley 41/2007 que permite establecer un crédito con garantía hipotecaria “que permite a quien lo suscribe cobrar del banco un renta hasta su fallecimiento en función de su edad y del valor de la vivienda” y precisa que tiene la particularidad (y de ahí su denominación de “inversa” o “hipoteca invertida” o “hipoteca revertida”) de que la persona mayor no tiene que devolver en vida las cantidades recibidas ni los intereses como en una hipoteca normal, sino que en las hipotecas inversas la deuda queda aplazada al fallecimiento del contratante.

Es decir que el propietario en vida no tiene que devolver ni el capital ni los intereses sino que son los herederos quienes reciben un inmueble con una carga hipotecaria. Y ese es, precisamente, el aspecto que, según la directiva del Grupo Retiro, puede pesar en el propietario a la hora de decidirse a contratar una hipoteca inversa, reconociendo que este producto financiero requiere “un cambio de mentalidad, ya que la cultura de la herencia está muy arraigada en España”, aunque en su opinión, esto debería cambiar “ya que no puede ser que las personas mayores malvivan para que sus hijos hereden una casa” , haciendo especial hincapié en que este “es un producto pensado para los propietarios y no para los herederos” por lo que en la mayor parte de los casos los herederos no asumen la deuda y venden el inmueble.

Y si la hipoteca inversa se encuentra con el freno de que los propietarios quieren dejar su casa a sus descendientes sin cargas financieras, también, -tal y como admiten desde el Grupo Retiro- tiene otro inconveniente: el precio. “Es un producto caro”, reconoce Villa, quien asegura que el banco concede esta hipoteca a un interés del 6%, ya que se mueve a medio camino entre un crédito hipotecario y un préstamo personal. Otra cuestión que frena este tipo de operaciones es que los bancos no la conceden para todas las viviendas por lo que quedan excluidas las de menor valor, que estén en pueblos pequeños, etc. Mientras que a favor de esta fórmula se recuerda que utilizando esta hipoteca la casa llega los herederos, no hay necesidad de vender y el propietario continúa viviendo en su casa.

El presidente de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), Santos González, reconoce que la hipoteca inversa no está teniendo mucho éxito de comercialización y cree que es debido a que las rentas que obtienen los propietarios no son muy altas, debido a la que la mayoría de las viviendas tienen un valor medio, y al hecho de que además estás rentas no son revisables y no tienen en cuenta la inflación. Por lo que cree que -aunque este tipo de hipotecas se concibieron “con muy buena voluntad”, ya que “somos un país de muchos propietarios que están envejeciendo con rentas bajas- el escollo es que “las rentas que da el banco –que encima no son muy altas dado que la vivienda media es barata- no se actualizan ni con la inflación ni con ningún índice inmobiliario”.

Santos González puntualiza que esto no quiere decir que no sea una alternativa interesante para algunas personas, dependiendo de la mensualidad que reciban, aunque subraya que ahora muchas familias piensan que no les conviene heredar una casa con esta carga al 6% de interés y se plantean como alternativa ayudar económicamente a sus padres, por ejemplo. Y concluye que, a priori, probablemente sólo sean interesantes para personas muy mayores y con una buena vivienda.

Renta Vitalicia

La segunda alternativa para completar la jubilación gracias a la vivienda es la renta vitalicia que consiste en un contrato, formalizado en escritura pública ante notario, mediante el cual las personas mayores de 65 años perciben una renta mensual durante el resto de su vida, a cambio de la venta de la nuda propiedad de su vivienda, pero manteniendo en todo momento el derecho de uso y disfrute de la misma, una cuota mensual que vendrá determinada tanto por el valor del inmueble como por la esperanza de vida del propietario (de acuerdo a la edad y sexo del rentista, y según las tablas oficiales del Instituto Nacional de Estadística y de la Dirección General de Seguros).

La representante del Grupo Retiro explica que la ventaja es que te quedas en tu casa hasta que mueras y que la cantidad que se percibe es mayor que la de una hipoteca inversa, con el añadido de que “no tienes que pagar el IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles), derramas extraordinarias y el seguro de continente de la vivienda”, ya que el ‘vendedor’ sólo tendrá que pagar los gastos que están vinculados al uso de la casa como la cuota ordinaria de comunidad, suministros de la vivienda o la tasa de basuras, subrayando que esta “es una opción por la que se decanta mayormente la gente que no tiene hijos”.

La intermediación para la renta vitalicia la hacen empresas como el Grupo Retiro, que deja claro que los compradores no deben asumir ningún gasto en el momento de la contratación, ya que todos costes –incluidos los honorarios de la compañía intermediaria- los tienen que asumir los compradores de las viviendas que suelen grandes patrimonialistas y grupos y fondos de inversión. Haciendo hincapié en que para que estos contratos tengan la máxima garantía legal deben formalizarse en una Escritura Pública ante Notario que incluye una Condición Resolutoria que quedará inscrita también en el Registro de la Propiedad.

Venta con alquiler garantizado

La tercera opción es la venta con alquiler garantizado, también conocido como sale & leaseback, que es una opción que utilizan muchas empresas pero en esto caso aplicada a particulares y que permite a las personas mayores vender su vivienda, obteniendo una liquidez inmediata, pero sin tener que dejar su casa, ya que de modo simultáneo a la venta se convierten en inquilinos de piso por el plazo de tiempo que ellos fijen, pudiendo llegar a ser con carácter vitalicio, es decir, hasta su fallecimiento.

Desde del Grupo Retiro se explica que esta es una opción que puede ser interesante para quienes tiene una necesidad de dinero urgente para afrontar un pago o para personas de edad muy avanzada que necesitan sufragar cuidados médicos, destacando Mar Villa que no es un producto que recomiendan para personas que no hayan cumplido los 80 años, “ya que al final pagas más en alquileres que el valor de tu propia casa”.

La venta con alquiler inmobiliario es un producto inmobiliario y explica que ellos lo que hacen es elevar el contrato de arrendamiento a largo plazo a público ante notario con los que se inscribe en el Registro de la Propiedad con lo que se preotege al inquilino frente a terceros.

Esta empresa intermediaria aseguran que estas fórmulas de rentabilizar la vivienda cuando se acerca la jubilación son muy populares en Europa y señala que la hipoteca inversa está muy implantada en Gran Bretaña y que lo mismo ocurre en Francia con la renta vitalicia. Mar Villa Pérez considera que no ocurre lo mismo en España con la hipoteca inversa debido a que los bancos son reacios a concederlas y explica que este tipo de hipotecas tuvo una época de auge entre 2007 y 2010 pero luego las entidades financieras se han retirado debido a la enorme cantidad de viviendas que tiene en cartera y “que deben digerir”.

Ejemplos prácticos

El Grupo Retiro facilita algunas ejemplos para dar una idea de cómo funcionan estas fórmulas de rentabilizar la inversión que se ha hecho en una casa cuando el propietario se va haciendo mayor. Una persona de 75 años, independientemente de su sexo, con una vivienda valorada en unos 300.000 euros en una ciudad como Madrid o Barcelona cobraría 466 euros al mes con una hipoteca inversa. Y en el caso de que optara por la renta vitalicia, una mujer de 75 años con una casa de 300.000 euros percibiría 902 euros al mes, y en el caso de un varón de la misma edad la cantidad ascendería a1.112 euros mensuales.

Fuente: Invertia

Dentro de 10 años, el 25% de la población de Barcelona habrá superado la edad de jubilación

288_lagentgrandeBarcelona_thb_medDentro de diez años, la población mayor de 65 años en la capital catalana podría doblar la de menores de 15.

En los años de la transición, en aquellos primeros ochenta en los que Barcelona comenzaba a esbozar una nueva ciudad con aspiraciones de borrar algún día las marcas de un crecimiento desordenado y de un desafortunado urbanismo, los territorios de lo que hoy conocemos como Nou Barris constituían la principal reserva de población joven de una metrópoli que había crecido a golpe de oleadas migratorias. Hoy, treinta años después, barrios como Montbau (en Horta-Guinardó) o la Guineueta (Nou Barris) –con un 32% y un 29%, respectivamente, de vecinos mayores de 65 años– son el reflejo de una Barcelona envejecida y la avanzadilla de un fenómeno que amenaza seriamente la sostenibilidad de una ciudad en la que, dentro de apenas diez años, prácticamente uno de cada cuatro habitantes habrá superado la edad de jubilación y en la que la población de esta edad casi doblará la infantil (niños y niñas de hasta 15 años).

A partir de los registros históricos del Institut Català d’Estadística y del Ayuntamiento de Barcelona, La Vanguardia ha comparado tres fotografías de la evolución demográfica de la capital catalana. La primera se remonta al censo de 1981, momento en el que la población de la ciudad reflejaba la fuerte aportación de la inmigración española de las tres décadas anteriores y los primeros síntomas de una fuerte caída de la natalidad.

La segunda corresponde a la actualidad: una ciudad globalizada que, especialmente en la década precedente, ha visto cómo la llegada de decenas de miles de personas de todos los rincones del planeta ha frenado la pérdida de la población a la que se veía abocada como consecuencia de un crecimiento vegetativo nulo –o incluso negativo– y de un proceso de expulsión de jóvenes muy vinculado a una mayor carestía de la vida, sobre todo en lo que concierne al acceso a la vivienda.

La tercera instantánea es la que dibujan las proyecciones de población realizadas por los departamentos estadísticos de cara al 2026, que en alguno de sus supuestos (el bajo, correspondiente a una Barcelona que no alcanzaría el millón y medio de habitantes) muestra un municipio con más de 360.000 personas de 65 y más años por únicamente 170.000 menores de 15. Es este un giro de 180 grados respecto a la imagen que ofrecía la primera foto, la de comienzos de los años ochenta del pasado siglo, cuando los menores de 15 años suponían el 21,3% de la población barcelonesa y los mayores de 65 tan sólo el 13,3%.

El envejecimiento de las sociedades contemporáneas no es una exclusiva de Barcelona o de Catalunya, donde las proyecciones del Idescat para el 2050 señalan que la proporción de población mayor de 65 años oscilará entre el 28,8% y el 33,9% del total. Sin embargo, sí que es cierto que esta tendencia generalizada se acentúa mucho en el caso de la capital catalana. Así lo admite la segunda teniente de alcalde y responsable del área de Derechos Sociales, Laia Ortiz, quien recuerda que, además de una muy baja natalidad, hay que tener en cuenta el efecto de expulsión de jóvenes que ha padecido esta ciudad.

Las estadísticas comparadas aportan una avalancha de datos que ilustran la magnitud del fenómeno. El índice de envejecimiento es un indicador que expresa la relación entre la cantidad de personas mayores de 65 años y la de niños y jóvenes. En Barcelona, ese índice ha pasado de 69,7 en 1981 a 170,09 en el 2014. La situación podría ser mucho más preocupante de no haber sido por la inmigración llegada en los últimos veinte años, el principal factor corrector del envejecimiento de la población barcelonesa y nutriente de personas en hombres y mujeres en edad activa. Esa inmigración explica, por ejemplo, que el Raval, el barrio con un porcentaje más alto de residentes nacidos en el extranjero (56,7%), sea también, entre los 73 barrios de la ciudad, uno de los que registran un porcentaje más bajo de mayores de 65 años (12,3%).

Únicamente le supera en este ranking la Vila Olímpica del Poblenou (11%), un barrio de reciente creación y colonizado, al igual que Diagonal Mar (con un 19,7% de población infantil), por parejas jóvenes. En que Montbau sea el barrio con una proporción más alta de personas mayores podría influir, según apuntan fuentes municipales, el hecho de que acoge un buen ­número de residencias geriátricas. Las políticas de hoy y, sobre todo, de las próximas décadas no podrán ser ajenas al envejecimiento de la población, que en el caso de Barcelona va asociado a otro fenómeno preocupante, el de la soledad, que hace que, por ejemplo, en la actualidad más de 1.500 personas mayores de 95 años vivan sin compañía en la ciudad.

La segunda teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Laia Ortiz, apunta diversas líneas de intervención que se reflejarán en el Programa de Actuación Municipal, la hoja de ruta del gobierno de Ada Colau para este mandato que debería quedar aprobada antes del verano del 2016, pero que, a su juicio, han de conformar el nervio de un proyecto estratégico de la ciudad a más largo plazo que los tres años y medio que faltan hasta las próximas elecciones locales. La responsable del área de Derechos Sociales del Ayuntamiento señala, en primer lugar, que el aumento de la esperanza de vida de los barceloneses obliga a «repensar toda la oferta para los mayores de 65 años que se encuentran en plenitud». Otro aspecto que considerar, según Ortiz, es la necesidad de corregir el déficit que Barcelona padece en materia de cobertura de plazas residenciales, un mal endémico que hace de la capital el municipio con la ratio más baja de toda Catalunya en esta materia.

Los cambios sociales y culturales –se impone la idea de que las personas envejezcan en el mejor entorno posible, que no es otro que su propia casa– requieren también una redefinición de los equipamientos y los servicios que se ofrecen a esta colectivo. En este sentido, el Ayuntamiento ampliará iniciativas puestas en marcha por anteriores gobiernos, como el proyecto Radars, una red de prevención y acción comunitaria que arrancó en el 2008 en el Camp d’en Grassot en la que son los vecinos y comerciantes quienes se encargan de detectar cualquier posible problema de las personas mayores que viven solas en su entorno más inmediato. O como el servicio de comidas en compañía o a domicilio, que, según la concejal de Derechos Sociales, se incrementará en un 20% sólo con la nueva oferta de contratación firmada por el Ayuntamiento. O el proyecto Vincles –ganador en el 2014 del premio de la fundación Bloomberg Philantropies–, una iniciativa enmarcada en el ámbito de la smart city (un concepto muy de moda en la época del alcalde Xavier Trias que el actual gobierno ha dejado caer en desuso) y que garantiza, mediante el empleo de la tecnología móvil, la atención a las personas dependientes y de la tercera edad.

Más allá de plantearse la inevitable e inquietante pregunta de quién pagará las pensiones en un futuro muy próximo, la administración local se interroga sobre qué hacer desde su ámbito de actuación para atender a esta franja tan amplia de ciudadanos. Allí donde no llegan las iniciativas basadas en la autonomía de las personas entran en juego soluciones como la creación de nuevas plazas residenciales.

Laia Ortiz recuerda que esa es una obligación de la Generalitat , consorciada con el Ayuntamiento. «Tenemos los solares, pero la Generalitat no construye o, cuando lo hace, no pone las residencias en funcionamiento». Se trata de un viejo lamento del Consistorio que ha recobrado fuerza con la llegada de Ada Colau a la alcaldía. En este contexto de una Generalitat sin dinero para invertir y cumplir los compromisos adquiridos hace muchos años con la capital del país, sirva el ejemplo de la residencia geriátrica en la antigua fábrica Alchemika, en el Clot. Las obras de construcción de este equipamiento ter­minaron en el 2010. Cinco años después, los vecinos de este barrio y del Camp de l’Arpa reclaman por enésima vez la apertura del centro. La Generalitat la ha prometido para el año que viene.

Fuente: La Vanguardia

Nuevo proyecto social y solidario, la Iglesia de San Antón de Madrid reabre sus puertas de la mano de Mensajeros de la Paz

OLYMPUS DIGITAL CAMERATras muchos años sin apenas actividad, la Iglesia de San Antón de Madrid, reabre sus puertas a todos para la ayuda social y la atención espiritual.

La Fundación Mensajeros de la Paz, que acaba de hacerse cargo del templo, va a emprender en sus instalaciones un ambicioso proyecto religioso, social y cultural, con atención permanente; abierto a todos, y en el que todos caben.

 La iglesia abrirá sus puertas todo el día, todos los días del año.

 Desde allí se prestará atención social y espiritual y contará con un programa de actividades culturales. La iniciativa incluirá servicio de acogida y ayudas sociales, ropero, y Banco Solidario. Además, un grupo de sacerdotes, distribuidos en varios turnos, podrán administrar sacramentos de modo continuado y siempre habrá un lugar para la reflexión, el diálogo o la oración. La iglesia, adaptada para personas con movilidad reducida y otras discapacidades, contará con WiFi gratuito, pantallas de TV, máquina para realizar donaciones y «cepillos abiertos».

 También estará abierta de modo continuado a las visitas culturales. La iglesia, declarada Bien de Interés Cultural data de mediados del siglo XVIII y en su interior conserva varias obras artísticas gran valor, como el Cristo de los Niños, del  siglo XVII, así como un magnífico órgano de principios del XIX. El reloj de su torre es el de uso público más antiguo de Madrid. Además conserva  las reliquias de San Valentín, Patrón de los Enamorados. La Iglesia de San Antón es conocida popularmente porque a sus puertas se bendice a los animales cada 17 de enero, festividad de su santo titular. Dicha bendición, junto al tradicional reparto de panecillos, se seguirá desarrollando junto con las nuevas actividades.

 El alma de la iniciativa es el Padre Angel, presidente y fundador de Mensajeros de la Paz, quien ha manifestado: Este proyecto es un sueño de muchos años que ahora se hace realidad. Me duele pasar por iglesias con las puertas cerradas. Las de San Antón siempre van a estar abiertas para todo aquel que necesite ayuda: para quien quiera rezar o confesarse, para quien necesite que alguien le escuche, o para quien precise un café caliente. Queremos hacer que este templo sea a la vez una casa solidaria para compartir y un oasis de silencio y oración; en definitiva, un pequeño «hospital de campaña», como dice el Papa Francisco, que tantas veces repite «Abrid las puertas de las iglesias y dejad que Jesús pueda salir«. Estoy muy contento porque además de contar con las bendiciones y el apoyo de Don Carlos Osoro, el Arzobispo de Madrid, este proyecto se va a realizar en una iglesia que además de historia, rezuma calor y cariño, en donde durante muchos siglos los Padres Escolapios dieron educación a los niños pobres de Madrid y que a partir de hoy vuelve a abrirse a los necesitados de cualquier ayuda, sea la que sea.

 

La Comunidad de Madrid apoya «InnovaciONG» para la transparencia en entidades sociales

InnovaciONGLa Comunidad de Madrid ha apoyado la nueva herramienta creada por entidades sociales que trabajan en el ámbito de la exclusión social, conocida como «InnovaciONG», para mejorar su transparencia, agilizar su funcionamiento, gestionar conjuntamente formación, conocimiento y costes, de cara a ser más eficaces en el trabajo que desarrollan en este ámbito.

La directora general de Servicios Sociales, Carmen Pérez Anchuela, acudió a la presentación de esta iniciativa, puesta en marcha por las asociaciones Provivienda, La Rueca, Realidades y la Fundación Atenea, con el fin de incorporar cambios en su manera de actuar que permitan mejorar la vida de las personas más vulnerables a través de una intervención social más eficaz.

«InnovaciONG», es un sistema integral de gestión que impulsa cambios externos e internos en el funcionamiento de las entidades sociales, en especial en los ámbitos de gestión de compras (que se centraliza para todos los integrantes), base social, transparencia, rendición de cuentas y formación y gestión del conocimiento.


Proyectos de la Comunidad de Madrid contra la exclusión social

Las entidades que han pasado a formar parte del mismo trabajan con la Comunidad de Madrid en el desarrollo de los proyectos contra la exclusión social, cofinanciados por el Fondo Social Europeo y focalizados en lograr la orientación, acompañamiento y apoyo de aquellas personas que se encuentran en una situación más crítica (población reclusa y ex reclusa, jóvenes en exclusión, personas con discapacidad, personas sin hogar etc.).

Así, durante el presente año se están desarrollando en nuestra región un total de 115 proyectos cofinanciados por la Comunidad de Madrid y Europa, con una inversión de 4,2 millones de euros, un tres por ciento más que en el año 2013. Gracias a este tipo de actuaciones, 7.081 personas en riesgo de exclusión fueron atendidas el pasado año y 1.393 de ellas consiguieron un empleo.

Entre estos proyectos destacan los que llevan a cabo las entidades creadoras de «InnovatiONG»: “Hogares vividos” de Provivienda, destinado a personas sin hogar y con una financiación púbica de 67.400 euros en el 2014; el proyecto «Trabaja T» de La Rueca, contra la exclusión social de jóvenes y una inversión de la Comunidad y la UE de más de 55.000 euros este año; el proyecto integral de empleo «Pulsar» para personas sin hogar de la Asociación Realidades (más de 60.000 euros) y las actuaciones de apoyo al empleo para reclusos y ex reclusos de la Fundación Atenea (más de 89.000 euros en 2014).

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